ESTRENO DE 'EXORCISMO EN GEORGIA'
El padre Karras se revuelve en su tumba
Quédense con esta fecha: 26 de diciembre de 1973. Los estadounidenses aún estaban digiriendo la cena de Navidad cuando se estrenó El exorcista, deWilliam Friedkin, hito del cine de terror con diez nominaciones a los Oscar y una recaudación de infarto: es la novena película más lucrativa de todos los tiempos en EEUU si contamos la inflación.
Cuarenta años después, Hollywood aún no se ha recuperado del susto. Porque la sombra de El exorcista sobre el género de terror sigue siendo alargada y porque el cine estadounidense ha rodado desde entonces tantas películas sobre exorcismos que es literalmente imposible llevar la cuenta. Échenle la culpa al padre Karras.
Como no podía ser menos, el cuarenta aniversario del filme icónico coincidirá con el estreno de varias cintas sobre el arte de sacar al diablo del cuerpo, subgénero muy transitado los últimos años, con títulos como El exorcismo de Emily Rose (Scott Derrickson, 2005), El rito (Mikaël Hafstrom, 2010) o El último exorcismo (Daniel Stamm, 2010), entre otros muchos.
Parece suficiente con mentar la palabra exorcismo en el título de un filme para que la gente acuda a las salas a pasar miedo. Quizás eso explique el extraño caso de Exorcismo en Georgia, continuación de Exorcismo en Connecticut (Peter Cornwell, 2009), que llega este miércoles a nuestras pantallas.
Resulta que Exorcismo en Georgia ni va sobre exorcismos ni es una secuela, lo cual tiene un mérito indudable dado que se vende precisamente así, gritando a los cuatro vientos esas dos palabras: exorcismo y secuela.
Los productores de Exorcismo en Connecticut han aprovechado el tirón comercial de la primera parte (que como película tampoco era nada del otro jueves) para crear una franquicia cuyo hilo común son diversos casos sobrenaturales domésticos ocurridos en EEUU, aunque cada uno sea de su padre y de su madre. De Connecticut saltamos a Georgia y de ahí lo haremos en un futuro a Nueva York, donde transcurrirá la tercera parte de una saga que vendría a ser un tour por el EEUU fantasmagórico.
Exorcismo en Georgia se jacta también de estar basada en un caso real; si es que el término realidad tiene algún sentido cuando uno pisa terrenos resbaladizos propios de Cuarto milenio. La cinta cuenta las tribulaciones de un matrimonio horrorizado ante la capacidad de su hija para relacionarse con personas que sólo ella ve. La niña tiene visiones que uno preferiría no tener. Vía directa a los espíritus de los muertos, que parecen poblar la casa de Georgia a la que se acaban de mudar. Quizás debido a que la familia que tiene visiones unida permanece unida, los padres de la criatura acabarán apuntándose a la fiesta visionaria...
La historia, contada antes en el documental televisivo A Haunting in Georgia,se mueve más en el terreno de las casas encantadas que en el de los cuerpos poseídos. La palabra clave aquí es fantasmas. En concreto, fantasmas del poco glorioso pasado violento de los estados del Sur de EEUU.

Durante la promoción de Django desencadenado, Quentin Tarantino se quejó del poco interés histórico del cine estadounidense por retratar la esclavitud, como si fuera un fantasma que era mejor no despertar. Curiosamente el estreno de su filme sobre un esclavo de armas tomar coincidió con el del Lincoln de Spielberg, biopic del presidente que ilegalizó el esclavismo. Exorcismo en Georgia es la tercera película hollywodiense de 2013 que trata el tema. El filme juega con el concepto de culpabilidad y, como hacía Tarantino, abre la puerta a la venganza de los esclavos.
No obstante, sus inclinaciones políticas no son más que una anécdota dado lo tibio de la función. Exorcismo en Georgia es un telefilme de terror cuya principal aportación parece ser acumular una notable cantidad de tics y tópicos del género. No tiene sentido, por tanto, buscarle las cosquillas sociológicas. Del horror de la esclavitud al horror de ver la enésima cinta de terror sin nada que aportar.
El pobre padre Karras se revolvería en su tumba si pudiera ver las imágenes del filme. Primero por tomar el nombre del exorcismo en vano. Segundo por castigar de este modo al género. No obstante, si quieren ir al cine a pasar un buen susto, aún están a tiempo de ver Expediente Warren: The Conjuring, deJames Wan, filme del subgénero casa encantada que tiene todo lo que le falta a Exorcismo en Georgia: personalidad, estilo, tensión, entretenimiento, atmósfera y reflexión sobre el terror.
Exorcismo en Georgia
Director: Tom Elkins
Reparto: Abigail Spencer, Chad Michael Murray, Morgana Shaw
Nacionalidad: EEUU
Género: Terror
Duración: 100 minutos
Director: Tom Elkins
Reparto: Abigail Spencer, Chad Michael Murray, Morgana Shaw
Nacionalidad: EEUU
Género: Terror
Duración: 100 minutos

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