miércoles, 14 de mayo de 2014

La madre se derrumba y confiesa que asesinó a Carrasco para vengar el «maltrato» a su hija

La madre se derrumba y confiesa que asesinó a Carrasco para vengar el «maltrato» a su hija

  • Afirma que lo había intentado sin éxito otras cinco veces

  • Una policía local y amiga de las detenidas entrega el arma del homicidio

  • El jefe de la Policía de Astorga pide ser relevado del cargo

  • Giro radical e inesperado en la investigación del asesinato de Isabel Carrasco. María Montserrat González Fernández, de 55 años, la madre gélida y que negaba una y otra vez relación alguna con el homicidio de la presidenta de la Diputación de León, se ha derrumbado. Y ha confesado.

  • Ha confesado que fue ella en persona la que disparó por la espalda a Carrasco el lunes en la pasarela y la que posteriormente le descerrajó un último tiro de gracia a la mujer más poderosa de León. ¿El motivo? Años de odio por el “maltrato” que la Diputación y la propia fallecida sometían a su hija. Sobre todo desde que en mayo de 2011 Montserrat Triana Martínez fuera despedida de Diputación y su madre culpara de todo a Carrasco, quien además en ese mismo año había dejado fuera de las listas del PP Astorga a su hija. Y luego –relató- vinieron años de litigios con la Diputación.
    Lo había intentado otras cinco veces
    Según fuentes de la investigación, la madre ha admitido que el lunes no era, ni mucho menos, la primera vez en que intentaba asesinar a Carrasco, pues lo había intentado en al menos otras cinco ocasiones, aunque siempre sin éxito porque la política ‘popular’ nunca solía ir sola y a pie.
    Montserrat González también ha admitido que le entregó el arma homicida a su hija instantes después del asesinato para que se deshiciera de ella. Precisamente, ese arma homicida que durante más de 24 horas decenas de agentes buscaron sin éxito por todo León, incluido el lecho del río, fue entregada la noche del martes en la comisaría por una amiga de las dos detenidas.
    Esta tercera mujer, que además es una agente municipal de León, relató que el arma, dentro de un bolso bandolera, fue dejada en la parte de atrás de su vehículo privado por la hija, supuestamente en el brevísimo lapsus que medió entre el asesinato de la presidenta de la Diputación de León, a las 17.17 horas, y las 17.30 horas del lunes, cuando fue detenida Triana Martínez, después de que se volviera a encontrar con su madre junto a su coche tras haberse separado durante la fuga.
    Un revólver de la marca Taurus
    La agente aseguró que no se dio cuenta de la presencia de la bandolera en la parte de atrás de su coche hasta la tarde del martes y que, por eso, no avisó antes.
    El arma en sí es un revólver, lo que explica que no se hallaran casquillos en la escena del crimen, de la marca Taurus del calibre 22, al que faltan tres de las seis balas. El arma tiene el número de serie borrado, lo que avala la tesis inicial de los investigadores de que ésta fue comprada fuera de León por madre e hija en el mercado negro, ya que ninguna de las dos tenían licencia de armas y el marido y padre de ambas, el inspector jefe de Astorga, no tenía más que su pistola reglamentaria.
    Sea como fuere, la policía municipal fue detenida (al menos en un primer momento) y se investiga su verdadera relación con los hechos, ya que a los investigadores no les cuadra demasiado la rocambolesca versión de la bandolera en el asiento de atrás. Además, según fuentes del caso, la agente local además ha incurrido en su declaración en varias incongruencias y contradicciones, que todavía no ha sido capaz de aclarar.
    El jefe de la Policía de Astorga pide ser relevado
    Sea como fuere, la policía municipal, de 41 años, fue detenida (al menos en un primer momento) y se investiga su verdadera relación con los hechos, ya que a los investigadores no les cuadra demasiado la rocambolesca versión de la bandolera en el asiento de atrás. Además, según fuentes del caso, la agente local además ha incurrido en su declaración en varias incongruencias y contradicciones, que todavía no ha sido capaz de aclarar.
    Por otro lado, la Policía Nacional, en el registro de la casa de Triana Martínez en la calle Cruz Roja de León, ha hallado un segundo arma, esta sin disparar, y una “importante cantidad de marihuana” y medio kilo de hachís. Además, en ese loft, los funcionarios hallaron numerosos recortes de prensa y fotos sobre la víctima.
    De forma paralela inspector jefe Pablo Antonio Martínez García, responsable de la comisaría de Astorga, marido y padre de las dos principales sospechosas, ha sido relevado a petición propia de su actual responsabilidad.

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