Fabra muestra al exconseller Blasco la puerta de salida del PP
El jefe del Consell afirma que no le temblará el pulso y que actuará después de que se pronuncie la juez del 'caso Cooperación' y la abogacía de la Generalitat
La juez que instruye el 'caso Cooperación' dictó el pasado viernes un auto que supone el procesamiento de Rafael Blasco, pero todavía no ha decidido si lo sienta en un banquillo. Faltan los escritos de calificaciones de las partes para que adopte una decisión. Mientras, el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, prácticamente sentenció ayer al exconseller cuando desde la tribuna de Les Corts le enseñó la puerta de salida del grupo popular.
La oposición, que no ha perdido ocasión desde la anterior legislatura en exigir la destitución de Blasco, bien fuera como síndico o como conseller, asistía entre incrédula y boquiabierta a la intervención del presidente y a los aplausos de un serio Rafael Blasco aunque, sus palmas no fueron las que sonaron con más entusiasmo dentro del grupo popular. Lo que tanto habían reclamado PSPV, Compromís y EU desde hacía meses empezaba a tomar forma.
«No me va a temblar el pulso para hacer lo que considere adecuado con el fin de mantener la dignidad y la honorabilidad de Les Corts», aseguró el presidente Fabra al contestar una pregunta del portavoz de Compromís, Enric Morera, sobre las medidas que iba a adoptar con Rafael Blasco tras la decisión judicial del viernes pasado.
«Seremos ejemplares, como pide la sociedad», afirmó el jefe del Consell y líder del PPCV que tuvo que detener su discurso en varias ocasiones ante los aplausos de los diputados del PP.
Al inicio de la contestación a Morera, el presidente indicó que compartía «la preocupación» de los diputados de la oposición, «sobre todo cuando hablamos de las ayudas a los más necesitados», dijo en referencia a las subvenciones dirigidas a proyectos del Tercer Mundo que supuestamente fueron desviadas.
Por ese motivo, explicó Fabra, el Consell se personó en el proceso judicial con la abogacía de la Generalitat y ahora tiene que calificar el auto de procesamiento abreviado firmado por Pía Calderón, magistrada del TSJ, que en la práctica supone el procesamiento de Blasco por tráfico de influencias, prevaricación, malversación de caudales públicos y falsedad documental.
«Vamos a esperar lo que dice la abogacía de la Generalitat y la juez en las conclusiones y si hay señalamiento. Tenemos que esperar», afirmó Fabra en un principio, aunque avisó de que cuando tome una decisión «seré coherente con los planteamientos de la abogacía de la Generalitat y de la juez». Y que los adoptará «con la mayor contundencia» porque los interesados en la defensa de las instituciones «somos el Gobierno y el PP».
«¿Qué ha de pasar aquí para que dimita alguien?», cuestionó Morera. El líder de Compromís reclamó «medidas de regeneración democrática» y que la dirección regional del PP pidiera a Blasco que pusiera a disposición del partido el cargo público. Recordó también que en Les Corts «hay tres consellers más en la misma situación» que el anterior portavoz popular: Vicente Rambla, Angélica Such y Milagrosa Martínez. Su caso, la presunta financiación irregular del PP, está pendiente de que el juez instructor determine la fecha de celebración del juicio. Pero en este asunto judicial no está personado el Consell. «Es necesario establecer mecanismos de defensa en nuestras instituciones», exigió Morera.
El de Compromís utilizó la Cámara autonómica para pedir a Fabra una actuación de partido. El jefe del Consell, que también preside el PPCV, pese a que podía haberse ahorrado la contestación, no la eludió. «Nosotros hemos sido los más contundentes. Tenemos los estatutos más exigentes y se cumplirán, por supuesto», señaló. Fabra explicó que el partido ha abierto un expediente informativo a Blasco y afirmó que serán «ejemplares» en la aplicación de los estatutos del PP.
Por si no había quedado claro, el presidente de la Generalitat afirmó que no le iba a temblar el pulso a la hora de actuar para mantener la dignidad y la honorabilidad del parlamento valenciano, ante lo cual la bancada del PP prorrumpió en aplausos a los que se sumó Blasco.
Otra diputada de Compromís, Mireia Mollá, incisiva, puso en duda que Fabra vaya a «hacer caer» a Blasco porque «no tiene la fuerza suficiente». Para hacer esa afirmación se basó en que Blasco había aplaudido al presidente. Fue el vicepresidente José Císcar, el que contestó. «El presidente ha sido bien claro». Císcar aseguró que hay que respetar «los tiempos de la justicia».
Para rematar la faena de Compromís Mónica Oltra preguntó «qué tiene Blasco en los cajones que ustedes tienen tanto miedo». La diputada socialista Clara Tirado dijo que en el PP había «pánico» a quien «ha sido la viga que sostuvo 18 años el techo de la catedral de corrupción en la que han convertido» el Consell, y cuestionó que vayan a expulsar a Blasco del grupo. Císcar, que fue el encargado de contestar, echó en cara al PSPV que no le extraña que el CIS diga que es «la segunda peor oposición de toda España».
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